Inicio OCIO EN MADRID MUSEOS Y EXPOSICIONES Sonia Delaunay: Arte y moda

Sonia Delaunay: Arte y moda

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Del 4 de julio al 15 de octubre, el Thyssen nos ofrece la obra de Sonia Delaunay, artista frente al lienzo y en la vida cotidiana. Carteles, diseños… ¡Y quien pillara alguno de sus modelazos!

Sonia Delaunay. Arte, diseño y moda es la primera muestra en España  centrada en la obra esta pintora vanguardista, que llevó sus ideas artísticas a la vida cotidiana. Había cierta deuda con ella, porque tuvo un periodo madrileño muy interesante y decisivo, forzado en un principio por el estallido de la I Guerra Mundial.

Comisariada por Marta Ruiz del Árbol, la exposición bucea en la obra pictórica de la artista, pero resalta sus escenografías teatrales, sus diseños publicitarios, de interiorismo, etc. La moda ocupa un lugar destacado, como no podía ser menos en una artista que supo qué hacer con el punto, el lino, los bordados o la mezcla de pintura y textil. Se exhiben en la exposición algunos de los vestidos que diseñó (y que llevaba a menudo: hay que predicar con el ejemplo), así como bocetos, apuntes, telas estampadas con sus criterios, muestrarios de colores, etc. Son más de 200 piezas procedentes de instituciones como el Centro Pompidou, la Biblioteca Nacional de Francia, el Museo de la Moda de París o el Museo Reina Sofía, y de colecciones privadas. La exposición cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid, como no podía ser menos con una mujer tan inquieta como para mezclar el arte y los negocios durante sus años en la capital.

Sofía Delaunay nació en Ucrania (1885-1979), en una modesta familia judía, aunque unos tíos maternos de San Petersburgo, acomodados, se la llevaron con ellos y costearían su vocación artística hasta la Revolución de Octubre. A los 19 años empezó su formación artística en Karlsruhe (Alemania) que ampliaría en París desde 1906. Para permanecer en Francia, contrajo un matrimonio de conveniencia con el marchante alemán Wilhelm Uhde, en cuya galería expuso por primera vez en 1908. Gracias a él contactó con artistas de la gran vanguardia europea como Picasso, Braque y el propio Robert Delaunay, con quien se casó en 1910, tras divorciarse de Uhde.

Más allá de la relación personal, tanto Robert como Sonia compartieron muchos puntos de vista artísticos, si bien ella amplió sus horizontes al compaginar los pinceles con las agujas de bordar, la decoración de interiores o el diseño de moda, convirtiéndose así en una artista multidisciplinar, que llevaba el lenguaje vanguardista sobre los más variados soportes, sin olvidarse nunca del intenso colorido propio de sus orígenes rusos.

Hacia 1912, la pareja se orientó hacia la abstracción y defendió los fundamentos de un nuevo arte que reposaba sobre el poder del color. Robert Delaunay desarrollaría la idea del simultaneísmo, basada en las teorías de Eugène Chevreul, para quien las tensiones y las vibraciones ópticas entre colores complementarios sugieren la pauta del modelo rítmico de la danza y la música. Los Delaunay asociaban el simultaneísmo a la vida moderna y al desarrollo urbano –simbolizado por París-, y querían llevarlo a todos los ámbitos posibles.

A comienzos de la década de 1910, lo simultáneo designa las actividades de Sonia Delaunay, que pinta, encuaderna y confecciona objetos y prendas de uso familiar. El piso de los Delaunay, donde se reúnen los domingos artistas e intelectuales, fue el primer espacio para exhibir estas creaciones simultáneas, como si fuera una galería de arte. A Sonia todos los soportes le parecen dignos de atención y en el famoso Salón de Otoño de Berlín de 1913, donde expuso pinturas, también presentó proyectos de carteles, encuadernaciones y objetos domésticos junto a obras de Robert Delaunay, Marc Chagall, Max Ernst, Lyonel Feininger, Franz Marc o Paul Klee, entre otros.

Aunque París era para los Delaunay la ciudad simultánea por excelencia, sería Madrid, hace ahora un siglo, donde Sonia dio un paso más en sus criterios estéticos. Influyó en parte la casualidad. La artista y su familia estaban de vacaciones en España cuando, en 1914 estalló la Gran Guerra. La luz y el color de Madrid fascina a los Delaunay. Aislados de la vanguardia, buscan inspiración entre los maestros clásicos y Sonia se inscribe en 1915 como copista del Prado, además de abrirse al arte popular y al mundo flamenco.

Con el triunfo de la Revolución de Octubre en Rusia, en 1917, Sonia dejó de recibir las rentas familiares que le habían dado estabilidad económica mientras creaba. En Madrid coincidiría Serguéi Diághilev, refugiado también en España, y Sonia empezó a colaborar en el diseño de escenografías y vestuario para los Ballets Rusos, que marcaría para siempre una estrecha vinculación con las artes escénicas.

También abrió una tienda: Casa Sonia. Decoraba –más bien, transformaba- casas con muchos posibles y hasta palacios en los que, según recordaba en sus memorias, mandaba “a paseo los alambicados pastelones, los tonos lúgubres, las mortuorias cursilerías”. Se dedicó al diseño de complementos y de moda, precedente definitivo de su intensa dedicación a la creación de interiores, tejidos y prendas de vestir a partir de la década de 1920. En la prensa madrileña, desde luego, se hablaba del estilo Sonia cuando se veían ciertos detalles, ciertas siluetas.

De vuelta a París, en 1921, imbuida por el espíritu dadaísta, la artista decidió decorar las paredes de su casa con poemas de sus muchos amigos escritores y hasta diseñar vestidos-poema, de los que se muestran dos bocetos. Inauguró la Boutique Simultané, sin dejar de participar en proyectos teatrales y de interiorismo. El cine también fue una fuente de trabajo. Y actrices como Gloria Swanson buenas modelos. La exposición es generosa en el capítulo de la moda, complementado con fotografías y hasta un vídeo de la producción –que coloreó a mano- para promocionar sus vestidos. Tras la muerte de su marido, en 1941, Sonia Delaunay continuó defendiendo el arte abstracto.

Fechas: Del 4 de julio al 15 de octubre de 2017.
Lugar: Museo Thyssen-Bornemisza. Paseo del Prado, 8. 28014, Madrid. (Ver Mapa y cómo llegar).
Horario: Hasta el 3 de septiembre, de martes a sábados, de 10:00 a 22:00h. Domingos, de 10:00 a 19:00h. Desde el 4 de septiembre, de martes a viernes y domingos, de 10:00 a 19:00h; sábados, de 10:00 a 21:00h.
Entrada: General (colección y exposiciones), 12 euros. Reducida,  8 euros (mayores de 65 años, pensionistas, estudiantes previa acreditación y familias numerosas). Gratuita,  menores de 12 años y ciudadanos en situación legal de desempleo.
Venta anticipada en taquillas, en la web del Museo y en el 91 791 13 70

GALERÍA DE IMÁGENES

Arriba, Dubbonet (1914). Naturaleza muerta. Viajes lejanos (1937). Vestidos simultáneos (1925). Piezas de moda: chaqueta de lino crudo con bordados de lana y pintura (1928), un vestido simultáneo en patchwork (1918), abrigo para Gloria Swanson (1928). Diseños para niñas (gouache de 1920). Fotografía de Sonia Delaunay en Madrid, en 1920, atribuida a Zockoll. Lleva su ropa y complementos.

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