Inicio DE COMPRAS MODA Y BELLEZA Pertegaz, Moda con mayúscula

Pertegaz, Moda con mayúscula

PUBLICIDAD

Del 9 de septiembre al 12 de noviembre, una exposición rinde homenaje a Manuel Pertegaz (1918-2014), figura de la Alta Costura española que se supo codear con los grandes de la Moda internacional.

La exposición, organizada por la Oficina de Cultura y Turismo de la CAM, arranca en un mes marcado por todo tipo de actividades relacionadas con la moda. Manuel Pertegaz es un buen referente para cualquier profesional del sector por la calidad de un trabajo en el que no hizo concesiones. Al borde de los años 70, supo ver que el panorama había cambiado y que la gran costura tendría que convivir con un prêt-à-porter más asequible al que podían acceder muchas más mujeres, incluso las que también acudían a sus probadores. Manuel Pertegaz entendió el juego y no tiró la toalla: guardó la exquisitez artesana para su taller y buscó la máxima calidad en las nuevas líneas de negocio.

El trabajo de Manuel Pertegaz se distingue por una austeridad animada por detalles cálidos y ligeros que convierten en intemporales muchos de sus modelos. Ese estilo no solo gustaba a sus grandes clientas españolas, sino también a otras como Audrey Hepburn, Jacqueline Kennedy, Ava Gardner o Marisa Berenson… auténticos iconos de la moda.

Comisariada por Amalia Descalzo y Raúl Marina, la exposición aprovecha el particular estilo de la Sala del Canal de Isabel II para proponer un amplio tipo de piezas. En la planta baja del recinto están algunos de sus modelos más representativos; en la segunda se mezclan, pero con orden calculado, vestidos de alta costura y otros de su prêt-à-porter para el día y las fiestas. En la tercera, como si se cerrase un desfile de pasarela, están los vestidos de novia que Manuel Pertegaz realizó a menudo (un broche de su carrera fue el que diseñó y cosió para la actual Reina de España, doña Letizia en 2004).

Para complementar la información sobre Pertegaz puede verse un vídeo en que el que la modelo Vanesa Lorenzo llevará la ropa del modisto; es un fashion film del fotógrafo Eugenio Recuenco, autor también del catálogo.

Que Manuel Pertegaz Pertegaz era un creador respetadísimo por su trabajo lo prueba el hecho de que, en 1957, a la muerte de Christian Dior, se le pidiera que le sucediese al frente de la famosa Casa. Pero el prefirió seguir siendo rey de la suya, centrado en su propio camino y sin deberse a las exigencias de un sello, de una marca ajena.

¿Qué inspiraba a Pertegaz? La vida que le rodeaba, el ambiente cultural… y la propia mujer, aunque habría que empezar por ella como estímulo para su trabajo. Atento a su figura, a embellecerla sin sepultarla bajos adornos o formas agresivas, buscaba que estuviera cómoda y a la altura de los diversos momentos de su vida. Sus modelos parecen simples, pero tienen un patronaje implacable y un nivel de detalle que los hace únicos. Por eso se conservan –y los usan todavía si pueden las hijas y las nietas de la primeras compradoras- y hasta se coleccionan.

Y detrás del lujo que siempre supuso –y supone- la alta costura, la biografía de un hombre de apariencia frágil, que nació en un pueblo turolense, Olba, aunque pronto se trasladaría a vivir a Barcelona, su hogar definitivo. Empezó a trabajar a los 12 años en una tienda de moda, desde la que pasó a una sastrería que también trabajaba para las mujeres. Ahí descubrió su vocación y tuvo a su hermana como primera modelo/conejillo de indias.

En 1942 abrió su primer taller en Barcelona (y en el 48 en Madrid), convirtiéndose en un nombre que se hizo famoso entre las mujeres que podían elegir entre grandes nombres. Habitual en París, también se abrió paso en los Estados Unidos, donde recibiría, en 1954, un Óscar de la Costura en la Universidad de Harvard. El cambio de los tiempos le llevaría a cerrar su casa de Madrid en 1975 y replegarse a sus cuarteles de Barcelona, donde se haría fuerte con un trabajo más reducido de alta costura, pero también con líneas de complementos, perfumería y prêt-á-porter.

Uno de sus últimos modelos, que hoy llamaríamos mediáticos –él era extremadamente discreto- sería el vestido para la actual Reina Letizia. Hay criterios para todo y tuvo sus partidarios y sus críticos, pero lo que no se pudo discutir fue la complejidad del patrón, planteado como un puzle de piezas que debían encajar unas con otras y donde el aire vertical del modelo funcionaba en equilibrio con una cola de 4,50 metros. Los pequeños detalles  que se apreciaban menos –resultaban evidentes el cuello corola o los remates de las mangas- eran los bordados heráldicos y botánicos, donde no faltaban lises, tréboles, espigas de trigo y madroños. Suaves, sin apabullar, eran como las puntadas finales características de la firma Pertegaz.

Esta exposición forma parte de las que quiere organizar la CAM para promocionar la moda española de ayer y de hoy. La del pasado año se dedicó a Jesús del Pozo.

Información Práctica

Fechas: del 9 de septiembre al 12 de noviembre de 2017.
Horarios: De martes a sábado, de 11:00 a 20:30h. Domingos y festivos, de 11:00 a 14:00h.
Entrada: Gratuita.
Lugar: Sala Canal Isabel II. C/ Santa Engracia, 125. 28003 Madrid. (Ver Mapa y cómo llegar).

GALERÍA DE IMÁGENES

Imágenes: En la apertura, traje de novia estilo caftán, de 1967. Pertegaz en su taller. Vestido de calle (1965); otro modelo (1972); abrigo colección Ana Molins (1972); vestido con chaqueta (2001); modelos expuestos en el Museo del traje. Dos imágenes del vestido de doña Letizia.

PUBLICIDAD