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Los 80 del Guernica

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El reproducidísimo Guernica de Picasso cumple 80 años. Y 25 desde que llegó a Madrid tras su exilio neoyorkino. El Reina Sofía lo celebra por todo lo alto con Piedad y Terror en Picasso: el camino de Guernica.

El reproducidísimo Guernica de Picasso cumple 80 años. Y 25 desde que llegó a Madrid tras su exilio neoyorkino. El Reina Sofía lo celebra por todo lo alto con Piedad y Terror en Picasso: el camino de Guernica.

Como pintor extraordinario, Pablo Picasso fue demasiado grande como para quedar atrapado en la fama aplastante de una única obra. Y algún riesgo de eso podía haber, al menos entre un amplio sector, a la vista del carácter de icono alcanzado por el famoso Guernica. Seguramente es una de las imágenes más reproducida en carteles y láminas, colgadas en tantas habitaciones de quienes se sentían identificados con símbolos de lucha, resistencia y defensa de ideas.

Pablo Picasso pintó este cuadro para la Exposición Internacional de París de 1937, por encargo del gobierno republicano, que quería presentar una obra de denuncia del conflicto de la Guerra Civil española. ¿Quería reflejar el bombardeo de Guernica? Siempre ha habido debate, pero al final no importa porque poco después estallaría la II Guerra Mundial y pasaría a simbolizar la barbarie bélica rompiendo todo tipo de fronteras.

Piedad y Terror… repartida en 10 salas es una oportunidad de ver reunidas unas 180 obras maestras de Picasso, tanto de los propios fondos del Reina Sofía, como de una treintena de instituciones del mundo, como el Museo Picasso y el Centro Georges Pompidou de París; la Tate Gallery de Londres; el MoMA de Nueva York –que alojó durante décadas el Guernica-, así como la Fundación Beyeler de Basilea y colecciones como la Nahmad o Menil.

Lo que pretenden demostrar las pinturas seleccionadas para esta ocasión es el cambio profundo del artista entre finales de los años 20 y mediados de los 40. Como señalan los organizadores, Picasso saltará desde el optimismo inicial que representa su obra cubista, más limpia y experimental, a la plasmación de una imagen, entre la belleza y el horror, que emerge en los años 30 y que anuncian tiempos temibles. A su alrededor, sin que él participase, se movían otras corrientes, como el surrealismo, que afronta de otra manera la irracionalidad y confusión que sobrevolaba Europa.

Al parecer, fue un periodo de trabajo en el que el artista pasaba del trabajo frenético –cinco o seis obras diarias- a no hacer nada en el estudio durante meses. En su obra también se reconoce furia y pasividad, y mucha violencia y dolor que se refleja, señalan los organizadores de la muestra, en la desestructuración de elementos y cuerpos.

La guerra ha sido un motivo constante de la pintura. La vemos en los museos idealizada unas veces, horripilante otras, en sus facetas más nobles, utilizada con fines propagandísticos –a propaganda, aunque no se llamase así, es tan vieja como el ser humano-, etc. Picasso la abordó de una forma nueva en la forma y en el fondo, introduciendo el sufrimiento civil y la locura de la violencia, de forma que se considera como el antihomenaje, el antimonumento de la guerra. Por eso también el Guernica es un símbolo para tantas personas de muy diferentes países.

La vida del Guernica fue bastante agitada, hasta su llegada a Madrid hace 25 años. En teoría, se le esperaba en el Museo del Prado, pero se ha convertido en la gran estrella del Museo Reina Sofía del que no parece que vaya a moverse.

Hay piezas en esta exposición que no será fácil volver a ver juntas: Las tres bailarinas (1925), de la Tate Gallery; la escultura Mujer en el jardín (1930), del Museo Picasso de París; La mujer peinándose (1940), que llega desde el MoMa; Desnudo de pie junto al mar, del MET; Mandolina y Guitarra (1924), del Museo Salomon R. Guggenheim, las tres instituciones de Nueva York…

Una vez más, quien desee profundizar un poco más en esta exposición puede acceder a conferencias, ensayos (también sobre las aventuras y desventuras del cuadro en estos 80 años), vídeos y un gran catálogo.

Información Práctica

Fechas: del 4 de abril al 4 de septiembre de 2017.
Horarios: Cierra el martes. De lunes a sábado, de 10:00 a 21:00h. Domingos y festivos, de 10:00 a 19:00 (la venta en taquilla termina a las 13:30h). Cierra el 1 y 15 de mayo.
En agosto y hasta el 1 y 2 de septiembre, el horario se ampliará los viernes y sábados hasta las 23:00h. 
Más información.

Entrada: General, 8 euros (Colección+Expos). Solo exposiciones temporales, 4 euros. Entrada gratuita a diario, de 19:00 a 21:00h; domingos y festivos, de 13:30 a 19:00h. El 18 de mayo, gratuito todo el día. Ver otras opciones.

Lugar: Museo Reina Sofía. Edificio Sabatini. 2ª Planta. C/ Santa Isabel, 52. 28012 Madrid. (Ver Mapa y cómo llegar)

En apertura, la sala del Guernica (1937). Debajo, Mandolina y guitarra (1924) y Mujer peinándose (1940).

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