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Mesa en GastroRail

Qué de películas transcurren en trenes y en cuántas es decisivo el coche-restaurante. Si quiere algo de esa emoción, GastroRail, en el Museo del Ferrocarril se la puede proporcionar. Además de una buena carta.

Hagamos memoria rápida: ¿dónde intercambiaban asesinables los extraños en un tren? ¿Por dónde iban y venían los criminales mancomunados del Orient Express? ¿Dónde se hacían con el secreto de las naranjas el ejecutivo venido a menos, el mendigo venido a más y la señorita esquinera de Entre pillos anda el juego? ¿Dónde encuentra su amor más trágico Bond, James Bond? En fin, es un no parar de películas de espías, asesinos, y personajes románticos que reponen fuerzas en las mesas cuidadas de un coche-restaurante. Lo que no podemos asegurar, ni en GastroRail ni en ninguna otra parte es que se siente a su mesa Cary Grant, mientras huye con la muerte en los talones de los malos malísimos. Huyendo, sí, aunque sin dejarse en la carrera ni un gramo de ironía, ni esa impecable caída del traje, ni las gafas de sol más trendy

GastroRail es el nuevo restaurante del Museo del Ferrocarril, que ocupa el coche histórico WR-3569, construido en 1930 y restaurado en 2016 para ponerlo al día, pero sin perder ni las maderas pulidas, ni las molduras discretas, las mesas de manteles blancos, las cristalerías y vajillas de la vieja escuela que uno podría esperar. Había mucho que hacer para recuperar todo el esplendor porque este flamante GastroRail comenzó a prestar servicio el 26 de septiembre de 1930, siendo el último de una serie de ocho coches de fabricación totalmente española. Lo puso en las vías la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) en los astilleros de Nervión, con sede en Sestao (Vizcaya). De factura metálica, estos coches estaban destinados a circular por la Península, por lo que su caja era de gálibo ibérico.

Cinco años después de abrir sus puertas en 1984, el Museo del Ferrocarril de Madrid decidió utilizar este coche como cafetería. Adaptarlo llevó su tiempo. Hubo que acometer una restauración integral del vehículo a cargo de un equipo especializado del Museo a lo largo del primer semestre de 1990. Desde entonces, el servicio de cafetería del Museo se presta en el interior de este histórico coche, que, además, ha sido utilizado para el rodaje de numerosos largometrajes y series de televisión, así como sesiones fotográficas y anuncios publicitarios.

Muchos de los cambios actuales no los notará el cliente porque implican confort, pero no se ven: Nuevo equipo de aire acondicionado, alumbrado led de luz cálida sustitución/reposición de pavimento en la cocina y desde la puerta de acceso hasta la barra; reparación de puertas y ventanas, etc. Sí se puede apreciar la recuperación de los elementos decorativos, como estores y cortinas, el abrillantado de los característicos adornos metálicos, así como el diseño de anuncios de época y su impresión a color.

El servicio gastronómico lo presta el grupo Compass, una de las empresas de referencia en el sector de la restauración en España, a través de su marca comercial Vilaplana Catering, que ya funciona en el Caixaforum de Madrid y de Barcelona, entre otros destacados centros. Al margen del restaurante se mantiene el Coche-Cafetería con un menú diario y una pequeña carta.

Al ser un restaurante algo especial, conviene reservar por lo menos con 24 horas de antelación y existe la posibilidad de reservar el coche en exclusiva. El restaurante funciona cuando está abierto el Museo.

Reservas: Teléfono 638 601 568. museodelferrocarril@vilaplana.com

Horarios: El Museo del Ferrocarril ha ampliado sus horarios para aprovechar esta y otras iniciativas que se preparan. De lunes a jueves, de 09:30 a 15:00h. Viernes y festivos se abrirá de 10:00 a 20:00h. (salvo el segundo viernes de mes, que se cierra a las 18:00h). Este horario estará en vigor del 1 de enero al 31 de mayo, y del 1 de octubre hasta el 31 de diciembre.

Lugar: Museo del Ferrocarril. Paseo de las Delicias, 61. 28045 Madrid. (Ver Mapa y cómo llegar).

(Imágenes de Federico Pérez).

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