Inicio YA HA PASADO Espíritu de competición

Espíritu de competición

PUBLICIDAD

Agón! La competición en la antigua Grecia es la exposición perfecta para runners recientes, aficionados al deporte (¡no todo es fútbol!) y amantes de la cultura clásica. Estará abierta hasta octubre.

Inaugurada en julio, esta exposición llega justo cuando en España recordamos los 25 años de los Juegos de Barcelona. El espíritu olímpico fue un invento de los griegos y tal vez el mejor símbolo de su interés por la competición, que exigía (o causaba) el equilibrio entre la mente y el cuerpo, la acción y el pensamiento. En nuestra sociedad, el término agón ha quedado reducido a su aspecto más fúnebre –agonía- o las situaciones difíciles, pero para los antiguos griegos significaba lucha y combate en su más amplio sentido. Ese concepto les acompañaba desde el nacimiento a la muerte, porque la competición les parecía imprescindible y estimulante. Presidía los juegos de los niños, el esfuerzo de los atletas, el despliegue de ideas y creatividad de los artistas. Y en la vida pública y política se reflejaba en el arte de la oratoria, el debate… y la guerra.

CaixaForum, gracias a un acuerdo con el British Museum, nos pone ante los ojos, con Agón! La competición en la antigua Grecia,  unas 170 piezas que se corresponden con todas las modalidades de la lucha. Mármoles, bronces, pinturas, cerámicas, monedas…, todas son magníficas y a veces conmovedoras (como las canicas infantiles), pero destacan unas cuantas obras maestras que se ven por primera vez fuera de Londres. Es el caso de las esculturas y el fragmento del friso procedentes del Mausoleo de Halicarnaso, que fue una de las siete maravillas del mundo antiguo.

En la actualidad no faltan voces que critican el espíritu de competición y lo consideran una lacra, sobre todo en la infancia. ¿Pero lo es realmente? ¿Lo es siempre? ¿Puede bloquearse sin riesgos? Vale la pena reflexionar sobre ello ante las obras que despliega Agón¡ y recordar algo que decía el filósofo Platón y resuena entre estas piezas: Con relación a cada individuo, la primera y más brillante de las victorias es la que se consigue sobre uno mismo.Y es que los antiguos griegos pensaban que el espíritu de competición estaba ligado a la naturaleza humana. Estaba, además, sujeto a reglas resultaba agradable a los dioses (que eran bastante tramposos, por cierto), porque, finalmente, beneficiaba a toda la sociedad. Trataba de extraer lo mejor de cada individuo, pero más que fomentar el individualismo favorecía la superación y la emulación por el ejemplo de los mejores.

Pacíficos, lo que se dice pacíficos los griegos nunca lo fueron. Tampoco se podían permitir ese lujo de puertas afuera, pero al menos reconocieron con arte y literatura el comportamiento de sus héroes y embellecieron hasta las derrotas cuando llegaban. Puro espíritu deportivo. Porque el deporte era crucial. No es lo único que vemos en Agón! La competición en la antigua Grecia, pero ocupa un buen espacio. Los Juegos Panhelénicos, tanto en Olimpia, como en Delfos, Istmia y Nemea, atraían a los mejores atletas y a un público devoto, entre los que figuraban los poetas que escribían sobre los vencedores. A veces, esos ganadores, después de tanto entrenamiento y esfuerzo solo recibía laureles, otras se hacían ricos, pero lo más importante para todos era la fama, ver su nombre inmortalizado.

Entre las vasijas que se exhiben en Agón¡ hay una cratera de barro y figuras rojas que recuerda el premio a un autor por una tragedia, Ifigenia. Es del 350-300 antes de Cristo y nos recuerda cómo también los escritores teatrales, los poetas y los músicos se sometían a certámenes ante espectadores ávidos. Imaginemos a Esquilo, Eurípides, Sófocles, al burlón Aristófanes dando algo en qué pensar a las masas, mientras esperaban nerviosos sus críticas…

Información Práctica

Fechas: Hasta el 15 de octubre de 2017.
Horarios: De lunes a domingo, de 10:00 a 20:00h
Entrada: Gratuita para clientes de la Caixa y menores de 16 años. General, 4 euros, con acceso a todas las exposiciones del momento. Venta en CaixaForum.com/agenda y en el mostrador de entrada de la propia institución.
Lugar: CaixaForum Madrid. Paseo del Prado, 36. 28014 Madrid. (Ver Mapa y cómo llegar).

PUBLICIDAD